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ante todo, como puente de unión entre todos los que se relacionan con la Administración de Justicia, un reflejo perfecto y perfeccionable de lo que significa poner la Ley al servicio del ciudadano, que éste pueda acceder, conocer y utilizar a pleno rendimiento el sistema judicial, y, ante todo, que esta Administración de Justicia sea un servicio del Estado a la sociedad, a través de los profesionales que la participan.
No podemos dejar pasar la ocasión del VI Centenario para acercar aún más la imagen del Procurador de los Tribunales a la sociedad, reuniendo igualmente alrededor de las Ponencias y Mesas Redondas celebradas con ocasión de tal evento, a personalidades, profesionales, funcionarios y público en general que han querido participar con su personal aportación de esta conmemoración. Traer el pasado al presente es aprender de la Historia, primero para conocernos a nosotros mismos, de dónde venimos y quiénes somos, y luego para saber cuál es nuestro papel en este engranaje, adónde vamos y por qué. Carece de sentido nuestro ejercicio, nuestras ponencias y conversaciones, si no tienen el fin de la continuidad, si no tienen la virtud de la intemporalidad para no depender del pasado, precisamente del que se alimenta nuestra vida, y para ser a la vez el motor del futuro, es decir, la base de lo que será luego nuestra profesión.
No ha pretendido este Colegio hacer Historia, sino únicamente celebrarla, conmemorar y agradecer a los que antes que nosotros han puesto su profesión al servicio de la sociedad, dentro de la cual está también la Administración de Justicia, y sobre todo festejar el éxito que supone haber sobrevivido con dignidad y orgullo cuantas transformaciones ha sufrido nuestro sistema, manteniendo, a lo largo de los siglos, la misma ética, la misma razón de ser y la misma disposición que han marcado nuestro carácter y nuestra cultura.
Quiero agradecer desde este prólogo la colaboración de cuantas personas, ajenas y cercanas a la profesión, han puesto de su parte el interés necesario para la celebración del VI Centenario, que no es otra cosa que el nexo de unión entre pasado y presente, entre presente y futuro. Por supuesto que el agradecimiento es para todos, para los que han puesto su conocimiento y preparación a disposición del que quería conocer, como para los que con su presencia han hecho de todos los actos un motivo especial de reunión, tanto para los que han estado detrás de la cámara como para los que han estado delante dando la cara. Sin la participación de todos vosotros, sin vuestra ayuda, no hubiera sido posible la conmemoración de tan singular fecha, pero lo que es más importante, sin esta colaboración no tendríamos nada que celebrar.
Sr. D. Serafín ANDRÉS LABORDA
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